
Según un informe de la Auditoría General de la Nación (AGN), que evaluó la gestión ambiental del INTA durante el período 2002-2005, la tala indiscriminada de árboles en el país (que provoca la pérdida de 250.000 hectáreas de bosques al año, según la organización Greenpeace) es responsabilidad del Estado, que poco y nada hace para controlar la expansión arrolladora de la frontera agrícola por el auge de la soja.
fuente La Nacion / Argentina

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada